domingo, 27 de noviembre de 2011

MI OREJITAS PRECIOSO!!



Y es que está para COMÉRSELO!!!

7 comentarios:

Alkaest dijo...

¡Pero bruja cruel y desalmada...! Con razón tiene la criatura las orejitas caídas... del susto, al verse dentro del caldero.
Eso no se hace con un animalito, y más con esa criaturita.
¡Así te den de escoabazos en los lomos, con tu propia escoba brujeril!

Salud y fraternidad.

KALMA dijo...

¿¿Donde has visto conjuro sin pata de conejo?? ];) y como ves ¡A mi no me dan gato por conejo! Jaja, en serio, es más gorda y más traviesa, no para, le mola mis píes y a esta si que la voy a dar de escobazos, a la que me descuido ¡Se ha comido la zapatilla! Pero es más suave y tiene unos ojitos y unas "orejitas" caidas, ahora tendrías que haber visto a Piti los primeros días, lejos de lo que mama naturaleza dicta, no se acercaba al conejo y encima su jaula está donde su comida y su meadero y eso de compartir espacio una felina con una coneja... Y por parte de Orejitas que no se corta, se monta encima de la gata y pa que contarte de los roedores, que porque no se deja... en fin ¡El maravilloso mundo animal!
Un beso.

juancar347 dijo...

Y si se hace, al menos quítale el felpudo, que con él puesto, se cuece el doble, je,je...

Alkaest dijo...

Pues va ha ser un conjuro "de los de no te menées", porque en vez de una pata metiste cuatro, y además el resto del conejo...
Espero que se trate de un maleficio contra los políticos, por lo menos, o contra ellos y sus amos en la sombra, porque emplear un conejo completo...

Salud y fraternidad.

KALMA dijo...

¡¡¡Qué felpudo!!! Si es tan suave como el algodón y mimosa, no te metas con mi gordo...
Alkaest para acabar con el mal de los políticos necesitaría más de 4 patas, casi que tendría que extinguir a los conejos ¡Y ya es difícil! Y con todo eso la olla se quedaba corta, jaja.
Buenas tardes a los dos y besotes.

Juan Ignacio dijo...

Desde luego es un conejo tranquilo, yo que él, en esa situación, temblaría o algo, no sé.

KALMA dijo...

Buenos días Juan Ignacio! Mi Orejitas no teme a nada, no sé si porque cuando lo compramos tenía a lado a una culebra grande albina que le hacía ojitos, jaja y además es tan osado de comerse mis zapatillas, incluso de echarme alguna meadilla en los pies que en una de estas... ¡Me lo como! Pero aún así no tiene miedo, si con la gata alucino, un conejo en plena naturaleza huiría de un felino, le daría un infarto, pues este no, le huye la gata. Un beso.