Hago acopio de fotos y voy a darme un garbeo mental por los alrededores de Potes: Por el Valle del Liébana. Entre frondosa vegetación ¡Cantabria natural e infinita! se encuentran dos joyas de piedra, declaradas Monumento Nacional. Me refiero, a 2 templos ¡Impresionantes!:
IGLESIA DE SANTA MARIA DE LEBEÑA:

Una vez superado el bello desfiladero de “La Hermida” se encuentra la desviación que lleva a este santuario. Es uno de los mayores exponentes del arte prerrománico cantabro (mozárabe) data del siglo X.

Cuentan que sus orígenes, se atribuye a los Condes de Liébana: D. Alfonso y a Dª. Justa. La quimera del Conde, era albergar en el santuario, los restos de Santo Toribio. Al intentar descubrir la sepultura, tanto el Conde, como sus lacayos, quedaron ciegos. Por este motivo, ofreció a los monjes del monasterio de Santo Toribio, sus bienes y su cuerpo. Hecho el milagro, entregó todas sus posesiones.
Como soy ñoña, me gustan las leyendas: El Conde, en honor a su amada, Justa, de origen andaluz, sembró un olivo, en tierras cantabras. Hoy ¡Sigue allí! Ahora si, como en esos lares los paisanos no tratan con olivos ¡No parece tal! No es un árbol chaparro, sino alto como un roble, hay que mirar sus hojas, para saber de que planta se trata. Su situación invita a pasear, a respirar, un remanso de paz.
Si queréis más información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_Santa_Mar%C3%ADa_(Lebe%C3%B1a)
IGLESIA DE SANTA MARÍA DE PIASCA

Situada en el pequeño pueblo de Piasca (Valle del Liébana), es uno de los mayores exponentes del arte románico cantabro.
Hay referencias documentales, que hallan en el mismo sitio, un Monasterio de incierto origen. En el siglo XII, se sustituye el viejo templo por una suntuosa iglesia románica.
La puerta principal de entrada, es una maravilla, hay 5 equivoltas, las impares, creo recordar, tienen motivos vegetales, y como aquí me hago un lío, fijo, sugiero enlace, más docto que yo.